Cortesía de Locos por el Fútbol (
http://www.locosporelfutbol.tv) nos llega esta entrevista a Juan Soler en la que se hace un repaso exhaustivo de todos los temas de actualidad deportiva.
Gracias a Miguel de Oliva por hacérmelo llegar
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¿Es el mejor momento deportivo desde que usted es presidente?
- Es un momento dulce, bonito, pero también en el que creíamos. Siempre dije que prometer títulos es difícil, pero prometer trabajo es una obligación. Ojalá se gane, pero lo mínimo exigible a este equipo es llegar hasta la última jornada de Liga con aspiraciones y luchar la Champions hasta el final.
- La diferencia entre un equipo ganador y el que no lo es no es el último resultado. El buen trabajo estaría hecho igual.
- Tiene que ser así. El Valencia, por historia y por plantilla debe disputar todas las competiciones en las que participe hasta el final. Otra cosa es la mala suerte. Lo que le pasó al equipo en noviembre, que no es excusa, pero hubo hasta once bajas y jugadores claves lesionados, no es normal. Estamos cerca de los dos primeros. No hemos dicho la última palabra.
- La ciudad está ilusionada, convulsionada. Se ha recuperado la ilusión.
- Eso es lo más importante, ese sentimiento de ser de un equipo ganador y mantener la ilusión durante todo el año. El Valencia es un sentimiento. La gente está más feliz en su vida, su trabajo... Nuestro objetivo es mantener esa ilusión hasta el final y que sigan habiendo finales que hagan nacer nuevos valencianistas y que la familia sea cada vez más grande.
- En esta mesa se han tomado muchas decisiones. Hace tres años me dijo que el Valencia tendría un gran estadio. Este verano, aquí mismo, la frase fue ‘¿te imaginas la Copa de las orejas grandes?’. ¿Por qué cuando dice el presidente que se ve en la final desde agosto se toma mal?
- En agosto recibí una invitación para ir a Madrid para presentar un programa sobre la Champions. Compartí mesa con Ramón Calderón y el representante del Barça, ya que Laporta estaba en Nueva York. Cada uno habló de que era su año y yo dije que era el del Valencia. Con el convencimiento de entonces lo digo ahora. Vamos a hacer una gran Champions y si no nos persigue la desgracia vamos a estar en la final de Atenas. A todos nos gusta ver los sábados partidos de grandes equipos, y para los valencianistas, ver a esos equipos significa ir a Mestalla, no el mirar la tele.
- En agosto había tres grandes plantillas. Barça, Inter y Chelsea. Con los dos primeros ya se ha podido...
- Nos queda el Chelsea y luego el PSV o el Liverpool... El Valencia siempre ha sido grande, porque es un bloque muy difícil de batir. En los sorteos, cuando les toca el Valencia, no les gusta. Hablé con Mourinho en el palco de Pamplona y me dijo que somos el equipo que mejor juega como bloque en Europa.
- ¿Se llega a casa tranquilo después de eso?
- Te vas a casa satisfecho de un trabajo bien hecho y reconocido en muchas partes.
- Si no le pregunto por algo que no tiene que ver directamente con el fútbol...
- Revientas.
- ¡Desde luego! Ha existido un agravio comparativo de una cadena de televisión con el Valencia en la Champions. De cuatro partidos no se ha televisado ninguno. Se da la circunstancia de que ahora el Valencia es el único que queda. El día 10 televisan la vuelta. Mucha gente me pregunta si el club se puede negar.
- Ni puede ni debe negarse. Una cosa es lo que cada uno sienta como aficionado. Yo, además de como presidente, como aficionado puedo sentir lo mismo que la mayoría de la gente, pero esa cadena, donde yo advertí que el Valencia iba a ser el mejor de la Champions, es un esponsor de la UEFA. Tiene adjudicado un partido los martes, el resto los tiene Canal+. Nosotros queremos estar ahí por prestigio y por dinero. El dinero de la Champions, ese que usamos para traer a los jugadores que desea la afición, viene de esos esponsors. Si esa cadena tiene un contrato para hacer unos partidos a UEFA, y ese dinero, indirectamente, viene a nosotros, no podemos manifestar lo que podríamos decir libremente.
- Está todo bastante claro, pero en Mestalla es palpable el descontento. El aficionado está en su derecho de mostrar su cabreo.
- Está en su derecho. Lo entiendo y lo respeto. Pero también pido, por el bien del Valencia, que reservemos ese malestar. La UEFA es muy dura, y las sanciones que nos podrían aplicar por ir contra un esponsor suyo, podría ser hasta la de excluirnos de la competición.
- La gente debe saber que su comportamiento debe ser exquisito con los profesionales de esta televisión.
- Desde luego. Ellos no toman las decisiones, y en cualquier caso, hay que ser respetuoso con ellas. Se toman en función de audiencias. Yo veo más grave que haya televisiones públicas en España que hagan programas para hablar de dos equipos. Sin embargo, nadie dice nada y se hace con el dinero de todos los contribuyentes. Eso si es grave.
- A algunos les cuesta entender el Valencia del Siglo XXI...
- Cada uno sabrá. Lo que hay que ser es consciente. Los resultados están ahí, la ilusión está en la ciudad, es evidente. Si alguien no lo quiere vivir tendrá sus razones.
- En otras ciudades, en las mismas circunstancias, se actúa de otra manera. La opinión pública se alía. Aquí no.
- Cada uno es libre. El rectificar es de sabios y quizá un día se den cuenta que se están equivocando. Sólo me cabe tener la conciencia tranquila sobre lo que hago. Yo siempre doy explicaciones cuando me preguntan, usted lo sabe.
- ¿Por qué no lo hacen?
- Quizá es más fácil el no preguntar para poder seguir insistiendo en algo sólo presente en la mente de algunas personas.
- ¿Es positivo para algunos que Quique y Carboni estén enfrentados?
- Quique y Carboni están haciendo cada uno su papel. No hay el problema que se quiere pintar que existe. Los jugadores no vienen si no hay consenso y se siguen viendo fantasmas. Preguntad a ambos y veréis.
- ¿Es una guerra más efectista que real?
- El que haya habido discrepancias, que las sigue habiendo, yo lo veo normal. Dos personas que quieren el bien de una entidad no tienen porqué tener la misma opinión. Hay que discutir y llegar a un consenso.
- El presidente dice que tiene controlados entrenadores y se monta un lío...
- Aquí había un entrenador y se fue. Igual que si viene un club y paga la cláusula de un jugador, debemos estar preparados, con el entrenador, igual. Quique tiene una cláusula de penalización, no cláusula. Hay en cartera entrenadores, directores deportivos y jugadores.
- Si le saco la frase de contexto...
- La obligación de un club es tener la información que precisa en todo momento, y de todo tipo. Nadie se escandaliza según lo que se busque.
- Todo responde a una nueva política deportiva.
- Creo que todo cambio requiere un tiempo, pero cada uno ve lo que es mejor, trazas una línea y debes seguirla.
- Lo más fácil para Carboni sería dar todo lo que cada uno pidiera...
- Este año dijimos que todo aquel que viniera a pedir una mejora quedaba aplazada hasta final de temporada. Salvo con Cañizares, que acababa el 30 de junio, y Baraja, que renovará a la baja, que quiere seguir implicado en el proyecto y ha decidido cobrar menos. Esto no es normal y por eso había que tratarlo. El resto hay que analizarlo y estudiarlo. Pero nunca vamos a extralimitar las posibilidades del Valencia.
- ¿Qué pasó con Ayala?
- Ayala terminaba contrato, se plantearon problemas para renovar, al final se decidió que se hablaba después de Navidad, vino su agente pidiendo lo que no podemos pagar y el club no va a tirar la casa por la ventana por nadie.
- ¿Se pueden tolerar ciertas actitudes de los agentes?
- Cada uno usa las armas que cree convenientes, y si no gusta, está la Justicia. A mi no me van a hacer doblar por una palabra más alta que la otra. Siempre he dicho que cuando no pueda dormir tranquilo me iré. Y sigo acostándome muy tranquilo.
- ¿Se puede decir que Ayala no sigue porque no ha querido?
- No se si ha sido él, su representante... El Valencia, la oferta que había, se le ha mantenido hasta el final. Un día me llamó su agente y dijo que la negociación se había roto. Al poco firmó por otro equipo. Quiero pensar que fue una casualidad. Él ha sido importante aquí y le deseo lo mejor.
Me contaba una vez, que su gran preocupación era soñar algo y verlo publicado a la mañana siguiente...
- ¡Casi ha pasado! Algo parecido. No me preocupa. Este es el juego del fútbol, de los representantes... Aquí, muchas veces, vale todo.
- Pongamos que soy el socio 17.058, y yo digo, ‘Albelda, tres años y medio, y hay un problema con su contrato’... Este socio no lo entiende.
- Ni yo tampoco. No hace ni un año, en esta mesa, decidimos el contrato actual, y no ha pasado un año y se pide una revisión. El Valencia no se va a salir de sus posibilidades lo pida quien lo pida. Si alguien cree que puede estar mejor, ganar más dinero o estar más a gusto, debe hablar con el Club y nada más. Todos los jugadores tienen precio.
- Eso no significa que el Valencia quiera que se marche.
- Nunca. Albelda es, sin hablar de cifras, el jugador que más está cobrando de la plantilla. Eso es un reconocimiento. Es el capitán, es valenciano, se nota cuando juega, pero en esta vida es lícito mejorar, y quien quiera hacerlo, las puertas las tiene abiertas.
- ¿Hay alguien imprescindible en la plantilla?
- Nadie, absolutamente nadie.
- Toda la plantilla está en venta...
- Toda la plantilla tiene un precio, unas cláusulas de rescisión. Todos los jugadores están expuestos a que venga un club, les haga una oferta impresionante, pague ese dinero al Valencia y se vayan.
- No quiero que nos cuente usted cómo, pero, ¿tiene el Valencia la fórmula para firmar a esos cracks mundiales que vemos en otros equipos?
- Este consejo está poniendo mucha imaginación. El año pasado, tan cierto como que estamos usted y yo aquí, Cristiano Ronaldo no acabó en el Valencia por detalles.
- Me encantaría que lo explicara.
- Es absolutamente verdad, absolutamente de acuerdo con el jugador. No rebasaba, se diga lo que se diga, el tope salarial. Él quería hacer una apuesta. Rebajaba su ficha hasta el tope salarial, y pasados unos años, tenía la opción de participar en el porcentaje de un traspaso. Eso es un jugador que cree en sus posibilidades. Estaba pactado con él y su agente. Sólo faltó el si del Manchester, que nunca dio precio por él. También teníamos empresas dispuestas a cubrir el traspaso hasta 30 millones de euros.
- Si el Manchester llega a decir 40 millones...
- Cristiano Ronaldo estaría jugando aquí.
- Si eso se puede hacer con el portugués, se puede dar el caso con otros...
- Si, ese intento no salió, pero hay otros. Hay jugadores que son iconos del fútbol que quieren jugar en clubes donde sigan siendo iconos. Hay clubes en España que ya los tienen, y hay jugadores que saben que aunque vayan a esos equipos, no van a desbancar a esos jugadores. Prefieren irse a un equipo donde seguir siendo el número uno. ¿Entiendes que el Nápoles fichara a Maradona? Allí seguía siendo el número uno y si hubiera ido al Milán, la Juventus o el Inter hubiera sido uno más. Esos iconos quieren ser el número donde estén, y las casas que los patrocinan no quieren que compartan equipo con jugadores de otras marcas. Esa baza es la que debemos jugar.
- ¿Verá el valencianismo un ‘bicho’ de esos?
- No lo se. El año pasado hubo una oportunidad y se trabajó. No se si volverá a darse la ocasión o si nos hará falta. La fuerza del Valencia no son figuras, sino jugadores de club que se entreguen. Esa es la fuerza que tenemos nosotros.
- No filtrar fichajes, como en otras épocas, de cara a la opinión pública, ¿es malo?
- Hay determinados medios que hasta ahora han tenido información de primera mano de este club. Desde que entré dije que iba a tratar a todos por igual. Hay quien eso no le ha sentado mal y sigue una política, a mi modo de ver, muy equivocada.
- Se generan elevadas expectativas en la prensa sobre fichajes. Se habla de cracks mundiales, y cuando vienen Villa o Morientes, hay como un desencanto...
- Eso mismo es la labor de una buena dirección deportiva. Villa, cuando vino, no era lo que es, aunque yo dije en su presentación que era un crack. Morientes ha venido este año, y Miguel el pasado y era poco conocido. Hay que buscar al hombre y no al nombre. Eso es lo que hacemos aquí.
- El Valencia es de los clubes que más ha renovado sin mirar el DNI...
- Desde hace años. Djukic, Milla, Angloma, Carboni... Ya quisieran muchos equipos tener un portero como Santiago Cañizares. Este año está muy bien.
- ¿Qué sintió el presidente del Valencia la primera vez que habló algo una tarde y al día siguiente la leyó en la prensa?
- Sentí rabia. Pero esto es así. Cuesta mucho asumirlo. En cualquier información hay mucha gente implicada. Cada uno tiene su sistema de trabajo.
- El Valencia, hace un año, quería hacer un gran equipo, y se hizo. Para el año que viene, ¿el mensaje deportivo es el mismo?
- El nivel deportivo del equipo para el año que viene, como mínimo, va a ser el de este año. Nuestro objetivo es que los que vienen a suplir a los que se vayan sean de igual nivel o lo superen. Cada año quiero que se diga que tenemos la mejor plantilla de la historia. Será señal de que se ha mejorado la de la temporada anterior.
- La primera piedra...
- Tenemos toda la documentación del nuevo estadio presentada en el Ayuntamiento. Nuestro equipo asesor, Alejandro Escribano y Jose Luis Martínez Morales están manteniendo reuniones periódicas con los técnicos del Ayuntamiento. Creo que a finales de abril tendremos el acto de la primera piedra con la licencia de obras pertinente. A partir de ahí, arrancan dos años de ilusión y de ver crecer Mestalla.
- Vamos a ver un Valencia de unas magnitudes desconocidas hasta ahora...
- Vamos a mantener un Valencia grande a nivel deportivo y vamos a crecer como club. Hoy en día, los clubes de fútbol, el cambio es grande, ya que no sólo es el partido del domingo. Son grandes empresas, con merchandising, con mucho nombre, y nosotros queremos estar en esa élite del fútbol europeo.
- ¿Podemos estar al nivel de los más grandes de los grandes?
- Nosotros tenemos que estar a ese nivel, pero con una ventaja. No tenemos que esperar que un señor venga y ponga. Queremos hacer un Valencia que, esté quien esté, sea por sí mismo capaz de mantener ese nivel. Queremos un club autosuficiente. Los números nos dan y estamos trabajando en ello.
- Cuando dicen que el Valencia está en quiebra...
- Hay mucha ignorancia. Mucho desconocimiento de las cifras reales que se manejan, de los proyectos de futuro... Si fuera así, no tendríamos peticiones de colaboración de entidades financieras que conocen el proyecto y saben que es la realidad. El Valencia tiene muchísimo futuro.
- La elección de la constructora traerá ‘run-run’...
- En la primera propuesta de las maquetas se vio que no había tratos de favor. Se ha pedido precio a las cuatro grandes nacionales y locales. Queremos lo mejor y eso buscamos. Y pueden aliarse incluso. Buscamos la mejor combinación de plazos y calidad, y que la única pelea sea ‘dónde me van a sentar’.
- La gente pregunta por eso precisamente.
- Es un tema delicado. Requiere una dedicación total, y entraremos cuanto tengamos el resto de temas claros. Queremos satisfacer a todas las partes. Las peñas que han crecido juntarlas, las familias que están todas en el mismo sitio, situar a todos los aficionados en el sitio lo más parecido posible en el estadio.
- ¿Hay más proyectos que no se sepan aún?
- Lo que ocurre es que este club queremos que esté vivo. Porxinos, el nuevo campo... Queremos crecer día a día y no quedarnos estancados. No podemos relajarnos.
- Admiro la entereza que tiene usted y su consejo con lo que se ha llegado a decir de ustedes.
- Nunca voy a contestar a la provocación. No la entiendo. Me cuesta más no celebrar un gol en el palco contra el Madrid o Barça que eso.
- ¿Quiere mandar un mensaje a la afición?
- Tranquilidad. Vamos a hacer las cosas sin prisa, pero sin pausa. No vamos a hablar ahora de jugadores. Quiero que el socio sepa que estamos al día de todo lo que hay en el mercado. Le vamos a dar al Valencia todo lo que necesite.