Gracias a Senti por la cesión de su murciélago :)Hoy quiero hablar de sensaciones. Es lo que me pide el cuerpo.
Lo primero decir que ayer no vi el partido por lo que no puedo repartir cera gratuita para muchos de los que ayer jugaron, porque sin verlos, sé que algunos no dieron la talla. Viendo el resumen por televisión, el fallo de David Navarro al final del partido es muy preocupante. No es digno de un central que podría ser titular la temporada venidera con Ayala a 60 kilómetros al norte. Y mira que a mi el chico me agrada. Siempre ha sido el suplente, pero el Valencia no suele resentirse si lo pone de titular, el chico es muy válido, así que me niego a acusarlo así como así.
Quizás deberíamos hablar de mentalidad. El Valencia es un equipo que lamentablemente cambia de mentalidad lo mismo que de medias. ¿Cómo es posible que contra el Barcelona y contra el todopoderoso Inter de Milán, el Valencia tuviera esa seguridad en su juego que hace unos años nos hizo conquistar Liga y Uefa? ¿Y cómo es posible que cada vez que nos ponemos a ver el calendario de liga y vemos que el Valencia está en su mes más importante y los rivales son bastante asequibles éste da un bajón de juego considerable? Es algo matemático.
No me hizo falta ver el partido de ayer para darme cuenta de varios detalles. Quique sentó a Cañizares por Butelle. Para mí esto es lo de menos, al fin y al cabo si algo le hemos recriminado a Quique en no pocas ocasiones es la falta de rotaciones y la poca confianza que da a los jugadores teóricamente suplentes. No sería justo acusarlo ahora de lo contrario. En la cabeza de nadie cabía algo que no fuera la victoria en Tarragona. Butelle tuvo alguna laguna, sobre todo en las salidas por alto, al chico le falta confianza aunque luego salvó un mano a mano impresionante. Se puede decir que compensó otras actuaciones. Navarro estaría serio en defensa, pero su falta de concentración en la última jugada nos costó dos puntos en una jornada que hubiera supuesto un éxito a pesar de la victoria del Barça ya que ni Madrid, ni Atlético, ni Sevilla, ni Zaragoza ganaron su partido. Viana, haría su partido. Seguramente daría una de cal y una de arena, aunque el fallo garrafal en la entrega de un balón a Butelle casi nos cuesta un gol. Joaquín por fin se estrenó...
En fin, Quique planteó este partido para hacer muchas pruebas. El Valencia no dominó el partido. Ese es el resultado final. Es pronto para decir si el Valencia no tiene un banquillo de garantías. Yo me niego a creerlo. Es más cuestión de la mentalidad de los jugadores. Si estos chavales hubieran participado más en partidos precedentes, quizás ahora hablaríamos de otro resultado, pero eso son sólo conjeturas.
Ahora nos toca pensar en el Celta de Vigo, otro equipo defenestrado. Y toca pensar con que cara saldremos el sábado a Mestalla. Quizás muchos no lo vean, pero el martes viene el Inter (otra vez) y un buen resultado el sábado acompañado de algún favorcito más del Madrid, del Sevilla, o del Barça en forma de derrota, nos daría esa motivación añadida que nos falta en partidos pequeños.
La sensación que me da es que llegará un momento en el que el Valencia se dará cuenta de que esta es una liga descafeinada. Excepto el Barça y Sevilla si me apuras, los demás equipos no están haciendo méritos para estar ahí arriba. Si el Valencia se diera cuenta de que apretando un poco los dientes en estos partidos "fáciles", los sacaríamos adelante y podríamos dar un golpe en la mesa y decir, "Aquí están unos serios candidatos".
Espero que no sea verdad la dicha de "la liga se gana en los campos pequeños", porque con lo que hicimos en la primera vuelta y lo que acabamos de hacer en la segunda, lo tendríamos complicado.
Lo primero decir que ayer no vi el partido por lo que no puedo repartir cera gratuita para muchos de los que ayer jugaron, porque sin verlos, sé que algunos no dieron la talla. Viendo el resumen por televisión, el fallo de David Navarro al final del partido es muy preocupante. No es digno de un central que podría ser titular la temporada venidera con Ayala a 60 kilómetros al norte. Y mira que a mi el chico me agrada. Siempre ha sido el suplente, pero el Valencia no suele resentirse si lo pone de titular, el chico es muy válido, así que me niego a acusarlo así como así.
Quizás deberíamos hablar de mentalidad. El Valencia es un equipo que lamentablemente cambia de mentalidad lo mismo que de medias. ¿Cómo es posible que contra el Barcelona y contra el todopoderoso Inter de Milán, el Valencia tuviera esa seguridad en su juego que hace unos años nos hizo conquistar Liga y Uefa? ¿Y cómo es posible que cada vez que nos ponemos a ver el calendario de liga y vemos que el Valencia está en su mes más importante y los rivales son bastante asequibles éste da un bajón de juego considerable? Es algo matemático.
No me hizo falta ver el partido de ayer para darme cuenta de varios detalles. Quique sentó a Cañizares por Butelle. Para mí esto es lo de menos, al fin y al cabo si algo le hemos recriminado a Quique en no pocas ocasiones es la falta de rotaciones y la poca confianza que da a los jugadores teóricamente suplentes. No sería justo acusarlo ahora de lo contrario. En la cabeza de nadie cabía algo que no fuera la victoria en Tarragona. Butelle tuvo alguna laguna, sobre todo en las salidas por alto, al chico le falta confianza aunque luego salvó un mano a mano impresionante. Se puede decir que compensó otras actuaciones. Navarro estaría serio en defensa, pero su falta de concentración en la última jugada nos costó dos puntos en una jornada que hubiera supuesto un éxito a pesar de la victoria del Barça ya que ni Madrid, ni Atlético, ni Sevilla, ni Zaragoza ganaron su partido. Viana, haría su partido. Seguramente daría una de cal y una de arena, aunque el fallo garrafal en la entrega de un balón a Butelle casi nos cuesta un gol. Joaquín por fin se estrenó...
En fin, Quique planteó este partido para hacer muchas pruebas. El Valencia no dominó el partido. Ese es el resultado final. Es pronto para decir si el Valencia no tiene un banquillo de garantías. Yo me niego a creerlo. Es más cuestión de la mentalidad de los jugadores. Si estos chavales hubieran participado más en partidos precedentes, quizás ahora hablaríamos de otro resultado, pero eso son sólo conjeturas.
Ahora nos toca pensar en el Celta de Vigo, otro equipo defenestrado. Y toca pensar con que cara saldremos el sábado a Mestalla. Quizás muchos no lo vean, pero el martes viene el Inter (otra vez) y un buen resultado el sábado acompañado de algún favorcito más del Madrid, del Sevilla, o del Barça en forma de derrota, nos daría esa motivación añadida que nos falta en partidos pequeños.
La sensación que me da es que llegará un momento en el que el Valencia se dará cuenta de que esta es una liga descafeinada. Excepto el Barça y Sevilla si me apuras, los demás equipos no están haciendo méritos para estar ahí arriba. Si el Valencia se diera cuenta de que apretando un poco los dientes en estos partidos "fáciles", los sacaríamos adelante y podríamos dar un golpe en la mesa y decir, "Aquí están unos serios candidatos".
Espero que no sea verdad la dicha de "la liga se gana en los campos pequeños", porque con lo que hicimos en la primera vuelta y lo que acabamos de hacer en la segunda, lo tendríamos complicado.
1 comentario:
Es de libro. No hay rival pequeño y a nosotros nos parece que sí. Queremos ganar con lo justo y eso depende mucho de la suerte. Ayer no la tuvimos y vencimos. Si que la tuvimos en Anoeta, Villareal, etc....
Nos falta mucho, muchísimo...
Saludos.
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