Estimados Sres.:
Mi nombre es ……, soy socio y abonado del Valencia C.F. (nº de abono: ……), con una antigüedad de casi 20 años y con ubicación en Mestalla, actualmente, en la Fila 12, asiento 46 del Gol Gran.
Como a la gran mayoría de los aficionados que pisan Mestalla domingo a domingo, me cuesta un esfuerzo enorme conseguir el “sacarme” el pase año tras año. Sé que para ustedes éste es, posiblemente, un dato intrascendente, pero para mí (y decenas de miles como yo) no lo es.
Comencé a ir a Mestalla hace muchos más años, pero de forma esporádica junto a mi padre o con amigos. Conseguir el pase fue para mí una de las mayores ilusiones de mi vida, ilusión que, aun habiendo sufrido altibajos, se ha ido acrecentando año a año. Primero la final de Copa del 95 ante el Depor, la Copa del 99 en la Cartuja, las finales de Champions, las Ligas, la UEFA, Supercopas, … Volvíamos a ser los más grandes, y ya no eran vagos recuerdos o imágenes en blanco y negro. ¡¡Lo estábamos viendo, lo estábamos viviendo!! Y eso era lo importante. Ustedes y nosotros, los dos lados del micrófono, la cámara o el papel, estábamos disfrutándolo. Ahora eso no importa, hemos vuelto a los objetivos de hace 15 años…
Por todo esto, y tras escuchar, ver y leer determinadas ideas, frases o comentarios, me he decidido a escribirles. No es mi intención ni hacerles cambiar de ideales, ni tan siquiera criticarles, ni alabarles o decirles como deben hacer su tarea, simplemente quiero exponerles mi decepción, en mayor o menor medida, con algunos de ustedes que pretenden decirme lo que soy, o lo que debo ser o creer.
Para ello, me gustaría exponerles una serie de planteamiento tomados de algunos de ustedes o de nuestro actual entrenador. Están entremezclados, sin orden concreto, pero espero no desanimarles en su lectura:
1.- Por mucho que alguno de ustedes lo pretenda, NO SOY NINGUN BORREGO, burro, asno o cuadrúpedo que tengan a bien imaginar. Puedo saber más o menos de fútbol, pero tengo mi opinión o ideal sobre lo que quiero ver en Mestalla, que no coincide precisamente con lo que veo actualmente en nuestro estadio o en los de nuestros contrarios. Y si la falta de coincidencia hace que, después de dos años de aburrimiento supino, me harte y me ponga a gritar, silbar o, simplemente, callar, no existe razón suficiente para que ninguno de ustedes me menosprecie llamándome BORREGO.
2.- Probablemente, yo que no he jugado en Primera División (ni tan siquiera en Tercera) y que no tengo el carné de entrenador juvenil, no tengo derecho a hacerme oír ni expresar lo que pienso en sus medios, me parece perfecto, incluso lo entiendo. Simplemente quiero recordarles que el mero hecho de que ustedes sean PROFESIONALES DE LA COMUNICACIÓN no les hace más conocedores de fútbol de lo que yo pueda serlo. De hecho, a alguno de ustedes, hoy en día que el fútbol mundial está al alcance de un mando a distancia, da risa (por no decir pena) escucharle, verle o leerle. Incluso podríamos hablar de algunos de sus comentaristas, tan atrevidos, que catalogan una alineación con dos delanteros como el sumum del juego ofensivo. Es de suponer que el posicionamiento de esos dos jugadores, así como de los 9 restantes necesarios para completar una alineación, no significan absolutamente nada. En fin… Hasta yo, que no sé nada de fútbol, sé que en Italia, cuna del catenaccio, se juega con dos delanteros. Entiendo, por tanto, que el catenaccio es una apuesta por el fútbol ofensivo, ¿verdad? Porque hablar del 3-3-3-1 es hablar de defensa a ultranza, por supuesto…
3.- La propia condición humana, nos permite, en muchos aspectos, valorar a nuestros semejantes por motivos tanto objetivos como subjetivos. Yo, por supuesto, no me libro de esta aseveración y eso hace que en muchas ocasiones me equivoque en las primeras impresiones al conocer a otras personas. El problema suele venir si, con el paso del tiempo, esa primera impresión (para mal) se va confirmando. Debo reconocer que el actual entrenador nunca me cayó bien, como por otro lado ha ocurrido con otros entrenadores anteriores. El problema es que ya no lo soporto. No soporto su prepotencia, ni sus excusas, ni su chulería, ni su egocentrismo. Así que, por mi parte, puede terminar ya su relación con el Valencia C.F. puesto que no pienso pasarle ni una más. Una muestra más del poco fútbol que conozco es Helenio Herrera, uno de los máximos exponentes del catenaccio (ese mismo de antes) que logró ganarlo prácticamente todo con el Inter de los 60. Un hombre tan estricto, engreído y ególatra que era capaz de enfrentarse a todo y a todos. Nuestro actual entrenador es un calco de él excepto en un aspecto, ¿se imaginan cuál? La misma razón expuesta antes parece sucederles a ustedes con el Director Deportivo, así que seguramente me comprenderán perfectamente.
4.- En relación con el punto anterior, también es condición humana minimizar más los errores de los apreciados que de los despreciados. Cosa en la que ustedes suelen caer, caso contrario a la mayoría de la afición, que intentamos ser equitativos, aunque en ocasiones no lo consigamos. Puedo entender que fustiguen al Director Deportivo por su “cagada” con el fichaje de Tavano (ustedes lo conocerán más que yo, puesto que sólo conseguí verlo en un partido los últimos 10 minutos y en un partido-basura jugado en Roma). Puedo valorar como error el fichaje de Del Horno lesionado, al menos el dinero gastado. Hasta ahí correcto. Empecemos con las discrepancias. Leo, veo, escucho que Joaquín es un fichaje caro puesto que costó 25 millones de euros. Pudiera ser. Yo me pregunto si, proporcionalmente y viendo la calidad del gaditano, plantearse pagar 12 millones por Luís García (debo suponer que, puesto que es la mitad de caro que Joaquín, será al menos internacional un par de veces) no resulta caro. O pagar un euro por Gabi, jugador indiscutible en las alineaciones del Atleti. Incluso Pernía. Otra cosa sería comparar jugadores, aunque, siguiendo el ideario del entrenador, podrían decirnos que De la Peña es casi Maradona y Sneijder un pobre tuercebotas. O Trezeget un donnadie y Arizmendi la reencarnación de Just Fontaine (aún vivo, por si no lo saben). Si pretenden llegar a las masas, por favor sean serios, o al menos inténtenlo. No pedimos que adoren a Carboni ni sus actos, sólo que sean equitativos. Por cierto, algunos de ustedes ya no nombran el EGM tan ufanamente como hacían en épocas anteriores, igual tiene algo que ver con esta política de amiguismo …
5.- Probablemente, la soberbia sea la más ruin de las flaquezas humanas. No ser capaz de reconocer las acciones de los demás, sentirse superior y menospreciar todo aquello que nuestros semejantes son capaces de hacer y nosotros no es algo a mí personalmente me supera, puede conmigo. Lo peor es creer (o que te hagan creer) que eres algo que no alcanzarás a ser en toda tu vida. Cuando cualquier trabajador tiene un problema con sus compañeros de trabajo, lo habitual es sentarse en una mesa (incluido el jefe en caso de ser necesario) e intentar arreglar las cosas poniendo todos su granito de arena o al menos intentar no volver a crear polémicas volviendo sobre los mismos asuntos. Cuando el Director Deportivo ha hecho algún tipo de declaración altisonante, la mayoría de ustedes ha clamado al cielo, ha pedido su dimisión y no se cuantas cosas más (cuando no hemos sacado un asunto tan peliagudo como la famosa pistola, más propio del diario Sun que de un medio de comunicación con cierto prestigio en este país). La mayoría de las críticas que han realizado podríamos decir que tienen una razón de ser. El problema viene cuando las declaraciones son del entrenador hacia el Director Deportivo puesto que todo son justificaciones. Hildebrand o Sneijder no dan el perfil, Alexis está verde para sustituir a Ayala, los jugadores están nerviosos por los rumores o las renovaciones o… No he oído a Carboni decir aún que el equipo juega peor que el Celta o que los cambios que hace el entrenador en los partidos son inapropiados. Y no creo que lo oiga…
Evidentemente en este apartado también podríamos incluir excusas (Mejuto, lesiones, …) o incongruencias (un domingo gano con lesiones al siguiente hago el ridículo con las mismas lesiones, me cargo un delantero pero necesito otro, …) o incluso las causas de tanta lesión, eso o los menosprecios dirigidos a ustedes, a médicos, a la afición, a los jugadores,… Pero es que se nos podría hacer muy largo y no me apetece entrar en un monólogo interminable que me aburre sobremanera. Así que, muchas gracias a todos por su atención.
Reciban un cordial saludo.
Mi nombre es ……, soy socio y abonado del Valencia C.F. (nº de abono: ……), con una antigüedad de casi 20 años y con ubicación en Mestalla, actualmente, en la Fila 12, asiento 46 del Gol Gran.
Como a la gran mayoría de los aficionados que pisan Mestalla domingo a domingo, me cuesta un esfuerzo enorme conseguir el “sacarme” el pase año tras año. Sé que para ustedes éste es, posiblemente, un dato intrascendente, pero para mí (y decenas de miles como yo) no lo es.
Comencé a ir a Mestalla hace muchos más años, pero de forma esporádica junto a mi padre o con amigos. Conseguir el pase fue para mí una de las mayores ilusiones de mi vida, ilusión que, aun habiendo sufrido altibajos, se ha ido acrecentando año a año. Primero la final de Copa del 95 ante el Depor, la Copa del 99 en la Cartuja, las finales de Champions, las Ligas, la UEFA, Supercopas, … Volvíamos a ser los más grandes, y ya no eran vagos recuerdos o imágenes en blanco y negro. ¡¡Lo estábamos viendo, lo estábamos viviendo!! Y eso era lo importante. Ustedes y nosotros, los dos lados del micrófono, la cámara o el papel, estábamos disfrutándolo. Ahora eso no importa, hemos vuelto a los objetivos de hace 15 años…
Por todo esto, y tras escuchar, ver y leer determinadas ideas, frases o comentarios, me he decidido a escribirles. No es mi intención ni hacerles cambiar de ideales, ni tan siquiera criticarles, ni alabarles o decirles como deben hacer su tarea, simplemente quiero exponerles mi decepción, en mayor o menor medida, con algunos de ustedes que pretenden decirme lo que soy, o lo que debo ser o creer.
Para ello, me gustaría exponerles una serie de planteamiento tomados de algunos de ustedes o de nuestro actual entrenador. Están entremezclados, sin orden concreto, pero espero no desanimarles en su lectura:
1.- Por mucho que alguno de ustedes lo pretenda, NO SOY NINGUN BORREGO, burro, asno o cuadrúpedo que tengan a bien imaginar. Puedo saber más o menos de fútbol, pero tengo mi opinión o ideal sobre lo que quiero ver en Mestalla, que no coincide precisamente con lo que veo actualmente en nuestro estadio o en los de nuestros contrarios. Y si la falta de coincidencia hace que, después de dos años de aburrimiento supino, me harte y me ponga a gritar, silbar o, simplemente, callar, no existe razón suficiente para que ninguno de ustedes me menosprecie llamándome BORREGO.
2.- Probablemente, yo que no he jugado en Primera División (ni tan siquiera en Tercera) y que no tengo el carné de entrenador juvenil, no tengo derecho a hacerme oír ni expresar lo que pienso en sus medios, me parece perfecto, incluso lo entiendo. Simplemente quiero recordarles que el mero hecho de que ustedes sean PROFESIONALES DE LA COMUNICACIÓN no les hace más conocedores de fútbol de lo que yo pueda serlo. De hecho, a alguno de ustedes, hoy en día que el fútbol mundial está al alcance de un mando a distancia, da risa (por no decir pena) escucharle, verle o leerle. Incluso podríamos hablar de algunos de sus comentaristas, tan atrevidos, que catalogan una alineación con dos delanteros como el sumum del juego ofensivo. Es de suponer que el posicionamiento de esos dos jugadores, así como de los 9 restantes necesarios para completar una alineación, no significan absolutamente nada. En fin… Hasta yo, que no sé nada de fútbol, sé que en Italia, cuna del catenaccio, se juega con dos delanteros. Entiendo, por tanto, que el catenaccio es una apuesta por el fútbol ofensivo, ¿verdad? Porque hablar del 3-3-3-1 es hablar de defensa a ultranza, por supuesto…
3.- La propia condición humana, nos permite, en muchos aspectos, valorar a nuestros semejantes por motivos tanto objetivos como subjetivos. Yo, por supuesto, no me libro de esta aseveración y eso hace que en muchas ocasiones me equivoque en las primeras impresiones al conocer a otras personas. El problema suele venir si, con el paso del tiempo, esa primera impresión (para mal) se va confirmando. Debo reconocer que el actual entrenador nunca me cayó bien, como por otro lado ha ocurrido con otros entrenadores anteriores. El problema es que ya no lo soporto. No soporto su prepotencia, ni sus excusas, ni su chulería, ni su egocentrismo. Así que, por mi parte, puede terminar ya su relación con el Valencia C.F. puesto que no pienso pasarle ni una más. Una muestra más del poco fútbol que conozco es Helenio Herrera, uno de los máximos exponentes del catenaccio (ese mismo de antes) que logró ganarlo prácticamente todo con el Inter de los 60. Un hombre tan estricto, engreído y ególatra que era capaz de enfrentarse a todo y a todos. Nuestro actual entrenador es un calco de él excepto en un aspecto, ¿se imaginan cuál? La misma razón expuesta antes parece sucederles a ustedes con el Director Deportivo, así que seguramente me comprenderán perfectamente.
4.- En relación con el punto anterior, también es condición humana minimizar más los errores de los apreciados que de los despreciados. Cosa en la que ustedes suelen caer, caso contrario a la mayoría de la afición, que intentamos ser equitativos, aunque en ocasiones no lo consigamos. Puedo entender que fustiguen al Director Deportivo por su “cagada” con el fichaje de Tavano (ustedes lo conocerán más que yo, puesto que sólo conseguí verlo en un partido los últimos 10 minutos y en un partido-basura jugado en Roma). Puedo valorar como error el fichaje de Del Horno lesionado, al menos el dinero gastado. Hasta ahí correcto. Empecemos con las discrepancias. Leo, veo, escucho que Joaquín es un fichaje caro puesto que costó 25 millones de euros. Pudiera ser. Yo me pregunto si, proporcionalmente y viendo la calidad del gaditano, plantearse pagar 12 millones por Luís García (debo suponer que, puesto que es la mitad de caro que Joaquín, será al menos internacional un par de veces) no resulta caro. O pagar un euro por Gabi, jugador indiscutible en las alineaciones del Atleti. Incluso Pernía. Otra cosa sería comparar jugadores, aunque, siguiendo el ideario del entrenador, podrían decirnos que De la Peña es casi Maradona y Sneijder un pobre tuercebotas. O Trezeget un donnadie y Arizmendi la reencarnación de Just Fontaine (aún vivo, por si no lo saben). Si pretenden llegar a las masas, por favor sean serios, o al menos inténtenlo. No pedimos que adoren a Carboni ni sus actos, sólo que sean equitativos. Por cierto, algunos de ustedes ya no nombran el EGM tan ufanamente como hacían en épocas anteriores, igual tiene algo que ver con esta política de amiguismo …
5.- Probablemente, la soberbia sea la más ruin de las flaquezas humanas. No ser capaz de reconocer las acciones de los demás, sentirse superior y menospreciar todo aquello que nuestros semejantes son capaces de hacer y nosotros no es algo a mí personalmente me supera, puede conmigo. Lo peor es creer (o que te hagan creer) que eres algo que no alcanzarás a ser en toda tu vida. Cuando cualquier trabajador tiene un problema con sus compañeros de trabajo, lo habitual es sentarse en una mesa (incluido el jefe en caso de ser necesario) e intentar arreglar las cosas poniendo todos su granito de arena o al menos intentar no volver a crear polémicas volviendo sobre los mismos asuntos. Cuando el Director Deportivo ha hecho algún tipo de declaración altisonante, la mayoría de ustedes ha clamado al cielo, ha pedido su dimisión y no se cuantas cosas más (cuando no hemos sacado un asunto tan peliagudo como la famosa pistola, más propio del diario Sun que de un medio de comunicación con cierto prestigio en este país). La mayoría de las críticas que han realizado podríamos decir que tienen una razón de ser. El problema viene cuando las declaraciones son del entrenador hacia el Director Deportivo puesto que todo son justificaciones. Hildebrand o Sneijder no dan el perfil, Alexis está verde para sustituir a Ayala, los jugadores están nerviosos por los rumores o las renovaciones o… No he oído a Carboni decir aún que el equipo juega peor que el Celta o que los cambios que hace el entrenador en los partidos son inapropiados. Y no creo que lo oiga…
Evidentemente en este apartado también podríamos incluir excusas (Mejuto, lesiones, …) o incongruencias (un domingo gano con lesiones al siguiente hago el ridículo con las mismas lesiones, me cargo un delantero pero necesito otro, …) o incluso las causas de tanta lesión, eso o los menosprecios dirigidos a ustedes, a médicos, a la afición, a los jugadores,… Pero es que se nos podría hacer muy largo y no me apetece entrar en un monólogo interminable que me aburre sobremanera. Así que, muchas gracias a todos por su atención.
Reciban un cordial saludo.
2 comentarios:
Bravo. Qué grande Gartenzwerg y su carta. Aunque no sé si la leerán y la entenderán, porque el nivel de algunos periodistas es de risa.
es muy buena...
Estoy preparando ya un artículo más centrado en lo deportivo porque si de aquí a final de temporada sigo poniendo críticas a quique o carboni al final se cansarán de mi ;D
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